1. ¿Qué temperatura hay que poner?

    La organización WWF recomienda fijar la temperatura de refrigeración en 24-26 grados si es verano, y  19-20 grados si es invierno.
    En cualquier caso, una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12 grados no es saludable, tanto si se trata de una casa como de la oficina.

    Cuando enciendas el aparato de aire acondicionado, no ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo normal. Esto no hará que se enfríe la casa más rápido y podría bajar la temperatura demasiado, ocasionando un gasto innecesario y posibles resfriados.

  2. La elección de la potencia de refrigeración.

    Es importante dejarse aconsejar por un profesional cualificado sobre el tipo de equipamiento y potencia que mejor responda a tus necesidades de frío/calor, dependiendo de las características de las habitaciones a climatizar.

    El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) en su ‘Guía práctica de la energía: Consumo eficiente y responsable’, establece la siguientOptimiza su uso.e tabla orientada para elegir la potencia de refrigeración de un equipo de aire acondicionado:

    – Para refrigerar una superficie de entre 9-15 metros cuadrados, la potencia refrigerante debe ser de 1,5 kW.
    – Para una superficie de entre 15-20 metros cuadrados, la potencia debe ser de 1,8 kW.
    – Entre 20-25 metros cuadrados: 2,1 kW.
    – Entre 25-30 metros cuadrados: 2,4 kW.
    – Entre 30-35 metros cuadrados: 2,7 kW.
    – Entre 35-40 metros cuadrados: 3 kW.
    – Entre 40-50 metros cuadrados: 3,6 kW.
    – Entre 50-60 metros cuadrados: 4,2 kW.

  3. La colocación del aparato de aire acondicionado.

    Es importante colocar los aparatos de refrigeración de tal modo que les dé el sol lo menos posible y haya una buena circulación de aire. Si estuviera en un tejado, habría que cubrirlo con un sistema de ensombramiento.

  4. Optimiza su uso.

    Siempre que tengas el aire acondicionado encendido, cierra ventanas y puertas.

    Si puedes, instala toldos, cierra las persianas y corre las cortinas. En verano ventila la casa cuando el aire de la calle sea más fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche). Todas estas medidas te ayudarán a reducir el calentamiento de la vivienda.

  5. El mantenimiento de la instalación.

    El aparato del aire acondicionado requiere un mantenimiento regular y sus filtros deben ser limpiados al menos cuatro veces al año.

    En algunos casos el mantenimiento suele ser seguido, cada tres meses, esto dependerá del área de trabajo del equipo o del uso continuo que se le otorgue.